El IDEAM alertó sobre una alta probabilidad de llegada del fenómeno de El Niño en 2026. Expertos advierten posibles sequías, altas temperaturas y afectaciones económicas en varias regiones de Colombia.
El posible regreso del fenómeno de El Niño mantiene en alerta a las autoridades ambientales y meteorológicas de Colombia. De acuerdo con reportes recientes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), existe una alta probabilidad de que este evento climático impacte al país durante los próximos meses de 2026, generando temperaturas extremas y disminución de lluvias en distintas regiones.
El fenómeno de El Niño ocurre cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial registran un calentamiento anormal, alterando los patrones climáticos y provocando cambios importantes en las lluvias y temperaturas de varios países de América Latina, incluido Colombia.
Temperaturas extremas y riesgo de sequías
Expertos advierten que uno de los principales efectos del fenómeno sería el incremento de las temperaturas en buena parte del territorio nacional. Ciudades del Caribe colombiano y regiones de la zona Andina podrían enfrentar jornadas de intenso calor, así como periodos prolongados de sequía.
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En anteriores eventos de El Niño, Colombia registró incendios forestales, reducción en los niveles de ríos y embalses, además de afectaciones en el suministro de agua en algunas zonas del país.
Las autoridades también monitorean el impacto que este fenómeno podría generar en sectores sensibles como la agricultura y la generación de energía hidroeléctrica.
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El Caribe colombiano, entre las zonas vulnerables por fenómeno El Niño
Departamentos del Caribe como Córdoba, Sucre, Atlántico y La Guajira podrían experimentar una reducción considerable de lluvias si el fenómeno logra consolidarse durante el segundo semestre del año.
Ganaderos y agricultores ya observan con preocupación las posibles consecuencias de un escenario climático extremo, especialmente en regiones donde las altas temperaturas suelen afectar la disponibilidad de agua y la productividad del campo.
Además, expertos señalan que el incremento del calor podría favorecer la aparición de incendios de cobertura vegetal en varias zonas rurales.
