La señal de auxilio silenciosa es un gesto reconocido internacionalmente que permite a mujeres pedir ayuda de forma discreta ante situaciones de violencia o peligro.
Este gesto, discreto pero poderoso, permite a una persona alertar que está en peligro sin necesidad de palabras, especialmente en contextos donde pedir ayuda de forma directa no es posible.
En Montería, un reciente experimento social buscó visibilizar la importancia de reconocer esta señal y actuar con responsabilidad, empatía y compromiso colectivo frente a la violencia de género.
La iniciativa tuvo como objetivo principal sensibilizar a la comunidad sobre la necesidad de escuchar, creer y apoyar a quienes solicitan ayuda de manera silenciosa.
¿Qué es la señal de auxilio silenciosa?
La señal consiste en mostrar la palma de la mano, doblar el pulgar hacia el interior y cerrar los dedos sobre él, simulando un puño cerrado.
Este gesto fue creado como una forma segura de pedir auxilio sin levantar sospechas, especialmente en casos de violencia intrafamiliar o control coercitivo.
Reconocer esta señal puede significar la diferencia entre una situación contenida a tiempo y un hecho lamentable que pudo evitarse.
Por ello, las autoridades insisten en la importancia de que la ciudadanía conozca su significado y sepa cómo reaccionar de forma adecuada.
Organizaciones y líneas de ayuda disponibles
El coronel Héctor Ruiz Arias, comandante de la Policía Metropolitana de Montería, reiteró el compromiso institucional con la protección de los derechos de las mujeres.
Señaló que la Policía Nacional trabaja de manera permanente en la prevención de todas las formas de violencia y en la construcción de entornos seguros.
Según explicó, pedir ayuda debe ser entendido como un acto de valentía, y brindar apoyo como una responsabilidad social que involucra a toda la comunidad.
La institución ha fortalecido estrategias de atención, acompañamiento y respuesta inmediata ante casos de violencia basada en género.
El papel de la ciudadanía con esta señal de auxilio silenciosa
La prevención de la violencia no recae únicamente en las autoridades, sino también en la acción consciente de la sociedad.
Escuchar con atención, creer en la palabra de quien pide ayuda y activar las rutas de apoyo puede salvar vidas.
Ignorar una señal de auxilio perpetúa el silencio y normaliza la violencia, una conducta que debe ser erradicada de manera colectiva.
El experimento social recordó que ninguna mujer está sola y que la violencia no es normal ni debe ser minimizada.
Construir una cultura de cuidado y apoyo
Promover el conocimiento de la señal de auxilio silencioso fortalece una cultura basada en el respeto, la empatía y la corresponsabilidad social.
Cada acción oportuna contribuye a generar confianza y a reducir el miedo de quienes enfrentan situaciones de violencia.
Las autoridades hacen un llamado a no mirar hacia otro lado cuando se identifica una señal de auxilio silenciosa.
