El Gobierno del presidente Gustavo Petro anunció un cambio estructural en el modelo de financiación de becas de posgrado en Colombia, al confirmar el retiro progresivo de los recursos públicos destinados al programa Crédito Beca de la fundación privada Colfuturo.
Según el Ejecutivo, el esquema vigente durante más de dos décadas terminó beneficiando en mayor proporción a estudiantes de estratos socioeconómicos altos (4, 5 y 6), concentrados en grandes ciudades, mientras jóvenes de estratos 1, 2 y 3 enfrentaban barreras para acceder a estos apoyos financiados con dinero público.
El presidente Petro afirmó que el Estado no puede seguir subsidiando modelos que, a su juicio, reproducen desigualdades sociales y territoriales en el acceso a la educación superior avanzada.
Fin de la intermediación privada en becas de posgrado
El Gobierno confirmó que la convocatoria de Colfuturo con recursos públicos en 2025 será la última. A partir de 2026, la financiación estatal dejará de fluir hacia este programa, poniendo fin a la intermediación privada en el manejo de becas financiadas por el Estado.
La administración de los nuevos apoyos quedará en manos de entidades públicas, como el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, con un enfoque descentralizado y mayor control estatal sobre la asignación de recursos.

Nuevo modelo de becas: mérito, equidad y enfoque regional
De acuerdo con el Gobierno, el nuevo sistema priorizará el mérito académico, la equidad social y el acceso de estudiantes provenientes de territorios históricamente excluidos. El objetivo es ampliar las oportunidades de formación en maestrías y doctorados y fortalecer el desarrollo regional.
Petro ha señalado que el conocimiento no puede seguir concentrado en una élite y que los recursos públicos deben beneficiar a quienes históricamente han estado por fuera del sistema.
Debate y críticas por la eliminación de recursos a Colfuturo
La decisión ha generado controversia en sectores académicos y políticos. Colfuturo y algunos analistas han señalado que el programa no benefició exclusivamente a estudiantes de altos ingresos y que también apoyó a jóvenes de estratos medios y bajos.
Asimismo, han advertido sobre posibles impactos negativos en el acceso a universidades de alto nivel en el exterior si la transición no se maneja con claridad y continuidad.
Pese a las críticas, el Gobierno sostiene que la reforma busca corregir una inequidad estructural y reorientar la política pública de becas hacia un modelo más incluyente y con enfoque territorial.
