Durante su tradicional mensaje navideño, el pontífice pidió a los países de América Latina apostar por el diálogo, la reconciliación y la paz frente a las tensiones sociales y políticas.
En su mensaje de Navidad pronunciado desde el Vaticano, el Papa dirigió un llamado especial a los países de América Latina, instando a sus líderes y sociedades a fortalecer el diálogo como camino para superar la polarización, la violencia y la desigualdad.
El pontífice subrayó que la región enfrenta retos profundos, entre ellos la pobreza, la exclusión social, los conflictos políticos y la migración forzada, situaciones que —según afirmó— solo pueden resolverse mediante el entendimiento y la cooperación.
Diálogo como herramienta para la paz
Durante su intervención, el Papa insistió en que el diálogo debe convertirse en una herramienta permanente para la construcción de sociedades más justas, recordando que la confrontación solo profundiza las divisiones.
“El nacimiento de Jesús es una invitación a encontrarnos como hermanos”, señaló el líder de la Iglesia católica, al tiempo que exhortó a rechazar el odio, la violencia y la indiferencia frente al sufrimiento humano.
Un llamado en medio de tensiones regionales
El mensaje papal se produce en un contexto marcado por tensiones políticas, crisis económicas y protestas sociales en varios países latinoamericanos, así como por el impacto de la inflación, el desempleo y la inseguridad.
El Papa pidió que las decisiones públicas prioricen el bienestar de los más vulnerables y que se promuevan políticas orientadas a la justicia social y la dignidad humana.

La Navidad como símbolo de esperanza
El pontífice recordó que la Navidad no es solo una celebración religiosa, sino un símbolo de esperanza y renovación, capaz de inspirar cambios reales en las sociedades contemporáneas.
Finalmente, llamó a los pueblos de América Latina a mantener viva la solidaridad y a trabajar juntos por un futuro marcado por la paz, la reconciliación y el respeto mutuo.
