La economía de Colombia atraviesa un momento de ajuste. Aunque algunos indicadores muestran señales de crecimiento, la realidad en los hogares sigue marcada por el alto costo de vida y el encarecimiento del crédito.
El Banco de la República mantuvo la tasa de interés en 9,25 %, una medida que busca controlar la inflación, pero que al mismo tiempo impacta directamente el bolsillo de los colombianos, haciendo más costosos los préstamos de vivienda, vehículos y tarjetas de crédito.
¿Por qué se siente más caro vivir en Colombia?
Las familias sienten el impacto en gastos diarios como alimentos, transporte, salud, educación y arriendo. Aunque la inflación ha mostrado una leve desaceleración, todavía se mantiene por encima de la meta oficial del 3 % establecida por las autoridades monetarias.
Esto significa que el poder adquisitivo de los ciudadanos sigue disminuyendo, especialmente en los hogares de ingresos medios y bajos.

¿Qué significa esto para hogares y empresas?
Con tasas de interés altas, los créditos se vuelven menos accesibles, lo que frena la compra de vivienda, la creación de nuevos negocios y la inversión privada. Las empresas también enfrentan mayores costos de financiación, lo que puede traducirse en menos empleo y menor crecimiento.
¿Está Colombia en crisis?
Los analistas coinciden en que el país no está en crisis, pero tampoco en plena recuperación. La economía crece a un ritmo cercano al 2,5 %, lo que no es suficiente para generar un alivio rápido en los hogares.
Colombia se encuentra en una etapa de transición: controlar la inflación sin frenar por completo la reactivación económica.
Lo que viene para el país
Si la inflación continúa cediendo, el Banco de la República podría empezar a reducir gradualmente las tasas de interés en los próximos meses.
